¿Qué significa renegociar una deuda?

¿Qué es la renegociación de una deuda y para qué sirve?

Renegociar una deuda es sentarse a conversar con el acreedor para ajustar las condiciones originales de un compromiso financiero. Ya sea una persona natural o una empresa, este proceso puede abarcar cambios en los plazos, las tasas de interés, el monto de las cuotas o incluso una restructuración total de la deuda. Es habitual que esta negociación se haga directamente con bancos, entidades financieras, casas comerciales o, en situaciones más complejas, a través de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento.

Este organismo, conocido como la SUPERIR, juega un papel fundamental en Chile, ya que su función es garantizar que la renegociación y la reorganización se desarrollen bajo un marco legal seguro y transparente para ambas partes. Vale la pena mencionar que la Ley N° 20.720 es la encargada de establecer las reglas del juego para estos procedimientos, señalando requisitos y pasos tanto para personas como para empresas que buscan alivio financiero.

¿El propósito? Darle un respiro al deudor para que pueda cumplir con sus obligaciones sin ahogarse, evitar que su historial crediticio se deteriore y, en muchos casos, impedir que termine en procesos judiciales o embargos. Por el lado del acreedor, la renegociación también es útil, ya que aumenta la probabilidad de recuperar lo prestado, minimizando el riesgo de perderlo todo si el deudor cae en mora.

Para ilustrar esto, imagina a alguien en Santiago que pierde su empleo y no puede seguir pagando el crédito de consumo. Si acude a su banco y logra renegociar, mantiene su historial intacto y el banco no pierde el capital. Es una solución ganar-ganar.

Abogados reorganización de empresas pueden asesorar a empresas en este proceso, asegurando que se cumplan todos los requisitos legales y se obtenga el mejor resultado posible.

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Diferencia entre renegociar, repactar y refinanciar

Muchas veces se usan como sinónimos, pero renegociar, repactar y refinanciar no son lo mismo, sobre todo en el mundo financiero.

ConceptoDescripciónEjemplo
RenegociarEl deudor y el acreedor llegan a un nuevo acuerdo sobre las condiciones del crédito original, sin crear una obligación completamente nueva. Es flexible y se adapta a la situación del deudor.Reducción de tasa de interés, ampliación del plazo o ajuste de cuota, manteniendo el mismo crédito.
RepactarEl deudor asume una nueva obligación, muchas veces con condiciones menos atractivas, como tasas más altas o plazos más largos.Repactar una deuda con una casa comercial y terminar pagando más intereses.
RefinanciarSe pide un nuevo crédito para saldar el anterior, unificando deudas o buscando mejores condiciones. La deuda original se cancela y nace una nueva obligación.Solicitar un crédito de consumo para pagar todas las tarjetas y préstamos, quedando con una sola cuota.

Es importante distinguir estas diferencias para escoger la opción que mejor se ajuste a las necesidades y objetivos del deudor. Además, tanto las entidades financieras como la SUPERIR pueden orientar sobre la alternativa más conveniente según el perfil y el tipo de deuda.

¿Cuándo conviene renegociar una deuda?

Renegociar una deuda suele ser una movida acertada cuando el deudor empieza a notar que las cuentas se le están saliendo de las manos y corre el riesgo de atrasarse o acumular intereses y cargos extra. Este proceso puede prevenir que los intereses moratorios se disparen, que el historial crediticio se vea afectado o que la deuda termine en tribunales.

Considerar la renegociación es una opción en situaciones como:

  • Bajada de ingresos que dificulta cumplir con las cuotas.
  • Cambios económicos importantes como pérdida de empleo, enfermedad o gastos inesperados.
  • Existencia de varias deudas y necesidad de consolidarlas para simplificar la vida financiera.
  • Evitar embargos o aparecer en registros de morosos como DICOM.

Para las empresas, la renegociación puede ser la diferencia entre sobrevivir o ir a la quiebra. La Ley N° 20.720 ofrece procedimientos especiales para la reorganización de empresas, permitiendo negociar con los acreedores y proteger los activos clave para seguir operando.

No hay que esperar a que la situación sea insostenible. Lo mejor es actuar antes de que los problemas sean mayores, porque hacerlo a tiempo puede abrir la puerta a acuerdos más beneficiosos y evitar consecuencias legales o económicas que después sean mucho más difíciles de manejar.

¿Cómo funciona el proceso de renegociación?

El proceso para renegociar una deuda puede variar dependiendo de si se opta por una negociación directa con la entidad financiera o se recurre a los mecanismos formales que establece la ley.

Negociación directa

  • El deudor se comunica con el acreedor y explica su situación.
  • Se solicita documentación que respalde la dificultad financiera (liquidaciones de sueldo, certificados de cesantía, informes médicos).
  • Muchas entidades financieras cuentan con áreas dedicadas a atender estos casos, facilitando alternativas y acuerdos.

Mecanismos formales

  • La Ley de Insolvencia y Reemprendimiento (Ley N° 20.720) establece un procedimiento especial para personas naturales, bajo la supervisión de la SUPERIR.
  • El deudor presenta una propuesta de pago a los acreedores, con la mediación de este organismo estatal.
  • El proceso es gratuito y tiene requisitos claros, como no haber recibido una notificación de demanda judicial y que la deuda esté dentro de los límites establecidos por la normativa.
  • El procedimiento incluye: presentación de antecedentes, elaboración de la propuesta de pago, audiencias con los acreedores y formalización del acuerdo.

En cuanto a las empresas, pueden acceder a procesos de reorganización, para lo cual es fundamental contar con la asesoría de expertos, como abogados reorganización de empresas. La reorganización empresarial permite negociar colectivamente con los acreedores y definir un plan de pagos que ayude a la empresa a seguir adelante.

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Beneficios de renegociar una deuda

Reducción de tasas de interés y plazos más flexibles

Uno de los grandes beneficios de renegociar una deuda es que se puede acceder a tasas de interés más bajas que las del acuerdo original, lo que significa pagar menos al final. Por ejemplo, si alguien renegocia su crédito automotriz, podría pasar de pagar cuotas de $250.000 a $180.000, extendiendo el plazo y adecuando el pago a su nuevo nivel de ingresos. Así, se evita caer en mora y se puede seguir usando el vehículo sin mayores complicaciones.

Posibilidad de consolidar varias deudas en una sola

Otra ventaja interesante es la opción de consolidar varias deudas en un solo crédito. Esto hace mucho más fácil administrar los pagos, ya que se evita tener que recordar varias fechas y montos. Por ejemplo, un trabajador independiente que tiene deudas en varias tarjetas de crédito y un crédito de consumo puede pedir consolidarlas todas en uno solo, con una cuota mensual más baja y menos estrés a la hora de organizar sus finanzas.

Riesgos y precauciones antes de renegociar una deuda

Aunque renegociar tiene ventajas, también existen riesgos que no se pueden pasar por alto.

  • Aceptar condiciones que, a largo plazo, resulten menos favorables, como tasas de interés más altas o plazos muy extensos.
  • Costos ocultos, como comisiones o seguros adicionales que elevan el valor total de la deuda.
  • Posible pérdida de beneficios del crédito original, como tasas promocionales o seguros incluidos, que ya no apliquen en el nuevo acuerdo.

Es clave leer con atención el contrato y asegurarse de entender cada término antes de firmar. No hay que dejarse llevar por la presión o la urgencia; un análisis detallado de la capacidad de pago es fundamental para no cometer errores costosos.

Consejos para una renegociación exitosa

  • Tener claro cómo están tus finanzas: ingresos, gastos y deudas.
  • Preparar una propuesta de pago realista, respaldada por documentos que expliquen por qué necesitas modificar las condiciones originales.
  • Mantener una comunicación abierta y honesta con el acreedor.
  • Revisar bien las nuevas condiciones antes de firmar cualquier documento.
  • Buscar la opinión de un profesional o acudir a la SUPERIR si tienes dudas.

Para las empresas, contar con el apoyo de abogados reorganización de empresas es una gran ventaja, ya que pueden ayudar a diseñar un plan de pagos sostenible y proteger los intereses tanto de la empresa como de sus empleados.

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Socio fundador
Más de 40 años de experiencia en Procedimientos Concursales.
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